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Monasterio de San Jerónimo
Fue el primer monasterio construído en Granada después de la conquista. Fue creado en 1496 para los monjes de la Orden de San Jerónimo, en el "estilo isabelino", el gótico tardío tan amado de la Reina Isabel. Aquí yacen los restos del Gran Capitán, Don Fernando González de Córdoba, famoso comandante militar que luchó al lado de los Reyes para reconquistar el Reino de Granada.
El rey Fernando mandó traer las piedras para su construcción desde la demolida fortaleza que defendía la antigua Puerta de Elvira, a la entrada de la Medina árabe.
El magnífico claustro está plantado con naranjos, como el famoso "Patio de los Naranjos" de la Catedral de Córdoba, antiguamente el patio de abluciones de la Gran Mezquita. Los arquitectos eran cristianos, pero los albañiles y jardineros eran moriscos, que hacían muchas cosas a su manera tradicional.
Los monjes que vivieron aquí están enterrados bajo lápidas sencillas. Esta dice "Fray Fernando de San Jerónimo, año (de su muerte) 1639"
La sobriedad del exterior nada tiene a ver con el suntuoso barroco del decorado interior. El retablo es especialmente famoso por su gran riqueza.
Cuando las tropas de Napoleón ocuparon Granada, en el año 1810, profanaron muchos de los monumentos religiosos de la ciudad, así exprimiendo su rencor contra sus antiguos adversarios, y principalmente la Iglesia y la nobleza que había luchado contra Francia en el pasado. Sin embargo, acorde con sus principios revolucionarios, durante su corta estancia modernizaron la ciudad creando anchos bulevares, parques y puentes.
Entre otras mejoras les debemos las avenidas del centro, desde Puerta Real hasta las orillas del Genil. Cuando tuvieron que reemplazar el viejo puente de madera (conocido como El Puente Verde porque fue pintado con ese color) para facilitar el paso de las tropas y artillería, para no perder tiempo en las canteras, el General Sebstiani decidió demolir el campanario del monasterio para utilizar sus piedras.
Los franceses dejaron el hermoso monasterio hecho una ruina total, y así se quedó durante un siglo y medio hasta su reciente restauración. El campanario se quedó por la mitad, y en la foto podemos apreciar como la parte que se alza encima del tejado está hecho de piedras nuevas, de tono amarillo claro, mientras las de abajo son enegrecidas por muchos siglos de sol andaluz.
El Puente Verde
El puentecillo que los franceses nos han dejado es de un sólo ojo y elegante diseño, recordando algunos puentes de París pero en menor escala. Conecta el Paseo del Salón - donde los franceses crearon un jardín botánico que aún embellece el lugar - con la orilla izquierda del Genil y los barrios nuevos de Avenida Cervantes y Bola de Oro.
Su historia me fascina porque ilustra perfectamente como cada vencedor disponía de las edificaciones que encontraba para rehacer las cosas a su manera. Aquí, las piedras de una fortaleza árabe fueron utilizadas para levantar un monasterio cristiano, y tres siglos más tarde nuevos invasores, republicanos y materialistas, demolieron el campanario del mismo monasterio para construir un puente...
En el mismo barrio de la ciudad hay dos iglesias barrocas más, de gran belleza también...
Iglesia de San Juan de Dios
La iglesia de San Juan de Dios, el santo granadino, se levanta en la calle del mismo nombre, y al lado del Hospital de San Juan de Dios.
Iglesia de los Santos Justo y Pastor
La Iglesia de los Santos Justo y Pastor domina la Plaza de la Universidad, así llamada por la Facultad de Derecho, en su lado meridional.
En este bello edificio, construdo por los Jesuitas para la evangelización de los musulmanes de Granada, estudió Federico García Lorca, aunque nunca llegó a ser abogado. Pero sí nos ha dejado un encantador dibujo de las columnas salomónicas de su Facultad.